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Lactancia y embarazo

Hace un año que empezamos esta aventura.
Echando la vista atrás nos llevamos muchas cosas buenas…nuevos amigos, gente que te ayuda a superar baches, grandes profesores, el agradecimiento de nuestros clientes, sorpresas, notas escritas desde el cariño y muchas muchas lagrimas de alegría.
No podemos olvidarnos de dar las gracias al equipo de Pupulart por estar día tras días poniendo cuerpo a nuestras ideas.
Y por último quiero agradecer a todo mi EQUIPO por acompañarme en todas mis aventuras y compartir risas, penas y alegrías.
Muchísimas gracias a TODOS nuestros clientes Rego Lodos por estar al otro lado, sin vosotros nuestro sueño no habría sido posible.

Hoy he decidido daros unos consejos sobre salud e higiene vaginal.

La vaginitis es un proceso inflamatorio causado, principalmente, por la alteración del equilibrio de la flora vaginal cuya función es la de mantener y regular el pH vaginal. La vaginitis más común es la causada por la bacteria Cándida conocida como candidiasis.

La mayoría de las vaginitis comparten síntomas que se caracterizan, principalmente por el cambio cualitativo y cuantitativo en el flujo vaginal, puede aparecer prurito, sequedad vaginal, escozor…

Os había dicho que la principal causa de contraer una vaginitis es por el cambio en el pH vaginal y, esto, en la mayoría de los casos se puede evitar llevando a cabo unas medidas de higiene íntima adecuadas utilizando productos que respeten tu flora íntima.

La flora vaginal de la mujer va sufriendo cambios a lo largo de las distintas etapas de la vida. Estos cambios provocan modificaciones en el pH de la vagina por ello en función de nuestra edad debemos utilizar un producto u otro:

  • En la edad fértil nuestro pH tiende a ser ácido (entre 4,5 y 5,5) por lo que el gel adecuado debe ser un gel con este mismo pH.
  • En la menstruación, relaciones sexuales, menopausia y en vaginitis el pH de la zona vaginal se vuelve básico. En estos casos, el uso de un gel íntimo con pH ácido ayudan a proteger la flora.
  • Si padeces candidiasis, los hongos proliferan a pH ácido por lo que  para compensar debes usar geles con pH básico.
  • En la menopausia hay que utilizar hidratantes o lubricantes para aliviar síntomas como la sequedad o el picor
  • Durante el embarazo debes evitar la ingesta de azúcar refinado y dietas ricas en hidratos de carbono que pueden favorecer el crecimiento de hongos.

Algo que solemos utilizar habitualmente cuando sufrimos una vaginitis son las duchas vaginales pero… ¿son adecuadas? Debéis saber que las duchas vaginales no están para nada recomendadas ya que arrastran la flora vaginal alterando el equilibrio y provocando cambios en el pH de la zona. Sólo enmascaran el olor momentáneamente dificultando en ocasiones, el diagnóstico.

¿Hay mujeres con más riesgo de sufrir candidiasis vaginal?

No, cualquier mujer, en cualquier edad puede sufrir candidiasis. Sin embargo, el riesgo es más elevado en embarazo, diabetes mal controlada, si se han tomado antibióticos recientemente, con la toma de ciertos anticonceptivos o si se abusa de las duchas vaginales.

¿Son contagiosas las candidiasis?

Es posible transmitir la infección a tu pareja durante las relaciones sexuales. En estas situaciones se deben tomar precauciones y utilizar preservativo.

¿Cómo se pueden prevenir las infecciones por hongos?

Llevando a cabo ciertas medidas higiénicas sanitarias como:

  • Evitar duchas vaginales y el uso de productos femeninos perfumados
  • Limpiar la zona íntima de delante hacia atrás después de ir al baño.
  • Cambiar los tampones y compresas con frecuencia y utilizar ropa interior de algodón
  • No utilizar pantalones ni ropa muy ajustada y cambiar la ropa de baño o deporte húmeda.
  • En caso de ser diabético, mantener controlado el nivel de azúcar en sangre para evitar la infecciones.

¿Ayudan los probióticos a tratar las candidiasis?

Tomar probióticos de forma complementaria al tratamiento ayuda a reducir las recidivas y favorece la regeneración de la flora vaginal.

Susana Gomez Lourido

Adjunta Farmacia Rego Lodos

 

 

La maternidad es muy bonita pero no como la pinta Disney o las revistas del gremio, sino porque aprendes a querer a alguien incondicionalmente.
Los primeros meses son bastante difíciles, sobretodo si una es primeriza y las hormonas te juegan una mala pasada.
Por norma general todo el mundo suele opinar en las maternidades ajenas lo que nos hace dudar de nuestras habilidades como madre.
 Poco a poco va pasando el tiempo y cuando una piensa que lo tiene todo controlado y que el niño ya te permite ir al baño sin salir corriendo, de un día para otro te empieza a pedir pecho en todo momento. Cuando llegamos a este punto siempre hay un alma caritativa que te informa de que eso es porque tu leche no le llega y debes complementar con un biberón. Esto es un gran error!.
Es evidente que los niños a medida que crecen necesitan más leche. Esto es incluso así cuando damos biberón. ¿Qué es lo que hace aumentar la cantidad de leche?. La respuesta es realmente sencilla, la cantidad de leche que produce una mujer depende de cuanto mame el bebe. Si mama mucho producirá mucha leche, si deja de mamar deja de producir leche.
Si nosotros “engañamos” a nuestro pecho con un biberón no le estamos diciendo a nuestro cuerpo cuanta leche necesita en realidad nuestro bebe, por lo que nunca aumentará su producción.
Hace unos años se descubrió que existe una hormona que es la que ayuda localmente a controlar la secreción de leche. Esta hormona se denomina FIL, Factor Inhibidor de la Lactancia, la leche contiene este inhibidor de modo que si el niño mama mucho se lleva el inhibidor y se produce más leche, mientras que si el niño mama poco, el inhibidor se queda dentro y se fabrica menos leche.
Cuando un niño mama cada vez menos, sale cada vez menos leche. Este es el control infalible del FIL. Nuestro cuerpo es realmente sabio!.
Mi experiencia como madre lactante en estos días de alta demanda es que lo mejor es cargarse de paciencia y de disfrutar de cada momento con tu bebe. Nuestro cuerpo se encargará de regular la situación y devolver el equilibrio entre la demanda y la producción.
Y tú tienes problemas con tu lactancia?
Tamar Troncoso Rego
Titular Fcia. Rego Lodos

El uso del chupete se encuentra muy arraigado en las sociedades desarrolladas, ya que calma el llanto de un bebé, ayuda a conciliar el sueño, y reduce el estrés y el dolor en procedimientos desagradables, situaciones que provocan preocupación y ansiedad en los padres. Muchos profesionales sanitarios y la sociedad en general piensan que son inofensivos e incluso beneficiosos y necesarios para el desarrollo del lactante. Su utilización es motivo de controversia entre los profesionales que recomiendan o desaconsejan su uso basándose algunas veces en experiencias personales y no siempre en pruebas científicas. Sin embargo, su uso se ha relacionado con el acortamiento del tiempo de amamantamiento y dificultades en la lactancia, el aumento de frecuencia de otitis media, problemas dentales y riesgo de accidentes. Además, estudios recientes relacionan su uso, particularmente durante el sueño, con disminución del riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL). Otros beneficios del chupete, bien estudiados y demostrados, están relacionados con su efecto analgésico y con el estímulo de la succión no nutritiva en niños pretérmino y a término.
El debate sobre su utilización o no es, actualmente, motivo de controversia pero es importante que los profesionales de la salud y los padres conozcan los riesgos y beneficios que conlleva el uso del chupete.

Dada la controversia sobre los beneficios e inconvenientes del uso del chupete, hemos decidido abordar este tema en el Congreso de lactancia materna, a la luz de las pruebas disponibles en el momento actual. Durante la comida con el experto se comentará la evidencia disponible y las recomendaciones de las diversas sociedades e instituciones incluyendo la del comité de la Asociación Española de Pediatría sobre el uso del chupete.

El Comité de Lactancia Materna de la AEP reconoce que en el momento actual hay una controversia importante en cuanto al uso del chupete. Y por ello, tras el análisis realizado hace las siguientes recomendaciones:
– Debe recomendarse la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida como factor protector de muerte súbita del lactante (fuerza de la recomendación B).
– En los recién nacidos amamantados es mejor evitar el chupete durante los primeros días de vida y no desaconsejarlo cuando la lactancia materna está bien establecida, habitualmente a partir del mes de vida, edad en la que comienza el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (fuerza de la recomendación B).
– Los profesionales deben conocer que en ocasiones el uso del chupete es un marcador de que existen dificultades en la lactancia, por lo que deben identificar estas situaciones y adquirir las habilidades necesarias para ayudar adecuadamente a las madres, tanto con la técnica de la lactancia como infundiéndoles confianza en sí mismas (fuerza de la recomendación B).
– En las unidades neonatales en relación con los procedimientos dolorosos, si no existela posibilidad de que el niño mame, se le debe ofrecer como método de analgesia no farmacológica la succión de un chupete. La medida será más eficaz si se administra previamente 0,2 cc de sacarosa al 20% (fuerza de la recomendación A).
– En los niños lactados artificialmente la recomendación del uso del chupete es especialmente importante ya que presentan otras características que pueden aumentar el riesgo del SMSL (fuerza de la recomendación B).
– Para evitar otros efectos adversos del uso del chupete se recomienda, en todos los niños, limitar su uso hasta el año de vida, lo cual incluye las edades de máximo riesgo del SMSL y aquellas en las que el lactante tiene más necesidad de succionar (fuerza de la recomendación B).
– Los profesionales de la salud deben conocer, que, además del chupete, existen otras maniobras para calmar a un bebé como son el contacto piel con piel y otros métodos de succión no nutritiva.
– Corresponde a los profesionales de salud proporcionar a los padres una información equilibrada, no sesgada, sobre la evidencia disponible de los beneficios y perjuicios del uso del chupete que les ayuden a adoptar sus decisiones. Los responsables son en último término los padres.
– Es necesario seguir investigando para comprender mejor el papel de los chupetes en su posible interferencia en la duración de la lactancia o en la aparición de problemas con la misma y estudiar las diferencias de su efecto en las diferentes culturas y tipos de mujer. Así mismo se debe profundizar en el estudio de la relación entre lactancia y SMSL, y chupete y SMSL, que ofrezca luz en todas estas incógnitas. Mientras tanto los profesionales deberán continuar informando a los padres sobre la conveniencia de amamantar y de evitar la exposición de los lactantes a los diversos factores de riesgo que se asocian al SMSL.

Fuente:
María José Lozano de la Torre Universidad de Cantabria.
Comité de lactancia materna de la AEP