Atención mascotas, cuidado con el “golpe de calor”

Conocemos comunmente a la hipertermia como golpe de calor. Es una subida tan grande de la temperatura corporal que llega a colapsar las funciones fisiológicas. Los perros y los gatos son mucho más sensibles al calor que nosotros, ya que tienen más dificultades para bajar su temperatura corporal. En apenas diez minutos nuestra mascota puede llegar a morir, y en mucho menos sufrir daños irreversibles, cuanto más mayor sea nuestra mascota más sensible será a sufrir daños.

Los mamíferos tenemos un buen sistema autorregulador de la temperatura corporal, pero en temperaturas extremas resulta insuficiente, la temperatura corporal para un perro ronda los 39 grados centígrados, una vez se sobrepasa esta temperatura comienzan a producirse fallos consecutivamente; problemas vasculares, hemorragias, edema cerebral…
Los golpes de calor suelen suceder en los días calurosos o en alguno no tan caluroso pero que ha sido precedido por estos, las reservas de azúcares y sales de nuestra mascota se agotan y al no poder reponerlas comienza el proceso de deterioro.
El aliado numero uno para la hipertermia es el coche, en un día normal de 30 grados y con no mucha humedad la temperatura dentro puede aumentar en 0,7 grados por minuto. A manera de ejemplo, si llegamos con nuestro perro a un aparcamiento en centro comercial con el climatizador puesto a 22 grados y aparcamos cinco minutitos para hacer un “recadito” rápido, al volver nos lo encontraremos a casi 30 grados, pero si nos encontramos con alguien dentro y nos despistamos, o si hay cola en la caja y tardamos unos 20 minutos, cuando volvamos ya estariamos a unos 37 grados, en media hora podria llegar a alcanzar los 49 grados.
La costumbre de dejar el coche a la sombra y con las ventanillas un poco bajadas no es más que conseguir alargar la agonia del animal unos minutos.
Los sintomas de golpe de calor comienzan a manifestarse cuando la temperatura interior es de unos 42 grados, los más reconocibles son:
– Astenia: falta de ganas de moverse
– Temblores
– Respiración muy rapida
– Salivación
– Piel azulada, por la falta de oxigenación
– Alteración del color de las encías
– Tambaleos
Lo que debemos hacer para evitar llegar a experimentar estos sintomas es de sentido común y al alcance de todos:
– Siempre disponer de agua fresca y limpia
– Estar en un espacio amplio y ventilado
– Tener una zona amplia de sombra
– Darle de comer a primera o a última hora del día
– Evitar que haga ejercicio
– No dejarlo nunca en un vehículo aparcado
Tienes alguna duda sobre tu mascota?Nacho Pereira López
Auxiliar Fcia. Rego Lodos
Adiestrador Canino capacitado por la Xunta de Galicia

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Tamar Troncoso Rego

Titular de la Farmacia Rego Lodos. Especialista en Dermofaramacia y Medicina Natural. Asesora de Lactancia.

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